¿Cómo empezamos?
En el corazón del Valle Santo Tomás, donde la brisa del Pacífico se entrelaza con el aroma de la tierra arcillosa, nació Tiempo. Nuestra historia comenzó con una idea simple: respetar el ritmo natural del viñedo y capturar en cada botella el carácter de su entorno.
Cada vendimia nos recuerda que el vino no se apresura, se espera. Que el tiempo, más que un reloj, es un aliado invisible que da forma al alma de nuestros vinos.
Nuestra Pasión
Nuestra pasión nace del desafío constante de transformar la naturaleza en arte. Nos inspira la fuerza del sol, la paciencia de la tierra y el talento de las manos que cultivan cada racimo.
Amamos lo que hacemos porque cada vino es una historia viva: la de las estaciones, la del viento, la del esfuerzo humano. En cada copa buscamos provocar una emoción, un recuerdo, una pausa que conecte los sentidos con el origen.
Nuestra artesanía
En Tiempo, la artesanía es nuestro lenguaje. Cada paso del proceso —desde la fermentación en acero inoxidable hasta la crianza en barricas de roble francés— se realiza con precisión, respeto y sensibilidad.
El resultado son vinos equilibrados, con taninos integrados y aromas que combinan fruta madura, vainilla y un toque de tostado. Vinos que expresan elegancia, carácter y autenticidad.
NOCTURNO EN RE
Nos apasiona crear vinos que elevan el paladar y el espíritu, vinos que no solo se beben, sino que se viven.
NOCTURNO EN RE
Nuestra linea de tiempo
Visita a Santo Tomás
2020
Visión de la creación de nuestro vino
2022
Nocturno en Re
¡El nacimiento de nuestro vino!